LOS GURUS SIKHS
La religión Sikh está entre las creencias más recientes, siendo fundada hace apenas unos cinco siglos. Desde que los Gurus recibieron la inspiración divina de sus escrituras, se ha convertido en una de las religiones más difundidas. Aunque la creencia contiene elementos existentes tanto en el Hinduismo como en el Islam, no emerge como una fusión o síntesis de las dos. Esencialmente, es una fe distinta y ha evolucionado hasta convertirse en una religión autónoma.
A su vez, aunque existan similitudes con el movimiento Bhakti. Existen importantes diferencias entre las dos; Bhakti promueve la renunciación; la búsqueda espiritual Sikh está encaminada hacia el grahasti (vida del anfitrión). El centro de adoración de los Sikhs es el Supremo, Aquel que no tiene forma, el Señor Eterno; no se adoran íconos o seres humanos. Los Sikhs no reconocen casta alguna y creen en la hermandad universal. Ellos están dedicados al seva (servicio) a todos. Los Sikhs rezan por el sarbat da bhala (el bienestar común).
Existen retratos de los gurús, se debe tener en cuenta que, posiblemente, no todos fueron hechos en vida de los gurús.
LA FE
Eran tiempos tensos e inestables. El Punjab se encontraba en el curso de muchas invasiones. La región había visto la llegada y partida de numerosos soberanos. En ese periodo de tiempo, pertenecía al Sultanato de Delhi, donde la dinastía Lodhi mandaba: primero Bahlol Khan, luego Sikander Shah, seguido por Ibrahim Husain, quien fue derrotado en la Batalla de Panipat en 1526 por el invasor Mongol Babar.
La administración fue opresiva. Aunque fue enteramente musulmán, no realizó discriminaciones únicamente entre musulmanes y no musulmanes, sino también entre musulmanes de distintas sectas y agrupaciones; los Sunitas, los Chiítas y los Ismalíes; y también entre los Sufitas.
A los no musulmanes se les requería el pago del jizya (un impuesto al no musulmán). Los musulmanes tenían que pagar el zakat. Por momentos, los hindúes eran sujetos del pago al peregrinaje. La esclavitud estaba en boga. Los soberanos de todos los niveles (con algunas notables excepciones) eran injustos y frecuentemente tiranos. La vida de la gente, con excepción de las que pertenecían a las clases más altas, era dura.

Rai Bular era el potentado del pueblo entonces conocido como Rai Bhoi di Talwandi, ubicado a 73 kilómetros al este de Lahore, el cual ahora es conocido como Nankana Sabih. Metha Kalyan Chand, popularmente conocido como Metha Kalu, fue el patwari (oficial de renta). El 15 de abril de 1469 (la fecha es usualmente aceptada, aunque, en algunas etapas, el aniversario de su nacimiento fue considerado el día de luna llena del mes de Kartik. Una escuela de pensamiento sostiene que ese cambio se produjo durante el reinado del Maharajá Ranhit Singh -1799/1839-. Estuvo basado en la consideración práctica de que el campesino Sikh, durante la húmeda estación de siembra, no podría celebrar en tan poco tiempo el Baisakhi –el festival veraniego y el cumpleaños de Khalsa- y el onomástico del Guru Nanak). Su esposa Tripta dio nacimiento a un hijo, cuyo nombre fue Nanak. Ellos a su vez tenían una hija, Nanki, nacida cinco años antes.
Muy temprano, Nanak mostró signos de conocimiento e inteligencia superlativos para su edad. A los seis años, empezó a estudiar con Pandit Brijlal el Hindú y el Sánscrito; después, a los trece, aprendió Persa y Árabe con Maulvi Qutub-ud-Din. Ante cada uno de sus preceptores, demostró una extraordinaria sagacidad, no sólo con la aplicación de las instrucciones de sus maestros, sino también con las preguntas que les formulaba. Él concibió que sin la comprensión de la esencia del conocimiento, incluso una persona educada pudiera permanecer ignorante. Sus preguntas confundían a sus maestros. Sus homenajes impresionaban a los demás.
Desde temprana edad, Nanak pensó sólo en el Creador y expresó notables ideas sobre el rol del Poder Divino en la tierra. Algunos incidentes registrados en su niñez, revelan que el niño poseía características inusuales.
Metha Kalu se resignó al hecho de que la educación formal no era para su hijo. Entonces trató de guiarlo para que adopte alguna profesión, a fin de que pudiera tomar un rumbo en su vida, ya sea conociendo los oficios del campo, el cuidado de animales, o las prácticas de administración; mas no tuvo suceso. Nanak estaba totalmente imbuido en sus proclividades espirituales. Esto quedó manifestado en numerosos incidentes narrados en el janam sakhis (biografía).
La inusual conducta de Nanak (él estaba distante, inestable, desinteresado ante todo) y su comportamiento general, anormal en un joven, perturbó enormemente a su padre. Él pensó que el chico podría estar mental o físicamente enfermo. Entonces, contrató los servicios de un vaid (médico con una práctica naturalista) el cual, cuando llegó junto a su paciente, empezó el examen tomándole el pulso. Él hombre no pudo detectar ningún padecimiento. Nanak expresó su reacción, incorporándola en un verso incluido en el Adi Granth, página 1279:
Cuando el vaid fue llamado para examinar
Él empezó tomando el pulso
El simplón no pudo distinguir que el
Dolor estaba en el corazón
Ante estas circunstancias, Nanak fue enviado junto a su a hermana en Sultanpur. El esposo de ella era empleado de Daulat Khan Lodhi, el gobernador local (nawab). Él intentó obtener un lugar para Nanak como empleado del nawab. Quizá porque él no quiso ser un peso para su hermana, teniendo en cuenta que ella era mayor que él, Nanak estuvo de acuerdo y empezó a trabajar para ganarse la vida.
Se desempeñó en sus labores de manera diligente, eficiente y con integridad. Mientras, la búsqueda espiritual seguía siendo su principal preocupación. Él se levantaba antes del amanecer, iba a bañarse en un río cercano –el Bein- y retornaba para meditar y orar antes del desayuno, para luego ir a trabajar. Los atardeceres los dedicaba a las disertaciones espirituales y a cantar loas al Creador. Él empezó a atraer compañeros a sus actividades. Un amigo de infancia, Mardana, fue también a Sultanpur. Él se convertiría en un compañero fiel y en un devoto seguidor por el resto de su vida. Otro amigo de infancia, Bala, también se unió a él y permaneció a su lado a lo largo de su vida.
Nanak se casó en 1487. Su esposa, - Sulakhni – le dio dos hijos – Sri Chand (1494-1612) y Lakhmi Das (1497-1555), ambos nacidos en Sultanpur.
Una vez en Sultanpur, Nank tuvo una experiencia mística. Cuando esto tenía treinta años. Una mañana, él no retornó de su baño matinal. Hubo una gran consternación en su pueblo. Todos aquellos que fueron para buscarlo encontraron sus ropas en la orilla del río. Se temió que él se hubiese ahogado. El nawab esperó que el río arrojara el cuerpo y así recobrarlo, pero fue en vano. Todos estaban desconcertados. Sólo Nanki permaneció impasible. Ella estaba convencida de que él retornaría.
El janam sakhis difiere en detalles, pero concuerda con otros pensadores en que Nanak estaba en comunión con el Creador. Él creía que Nanak había sido puesto ante la Presencia del Todopoderoso y que se le había dado un cuenco para beber. El Todopoderoso le dijo que se trataba del amrit (néctar), el cual le daría poderes extraordinarios. Nanak fue bendecido y le fue dada la bendición de Su Nombre (Naam); entonces recibió el mandato de volver al mundo y propagar el Nombre del Verdadero.
Nanak reapareció después de tres días. Él se negó a contestar las preguntas que le formularon. Al día siguiente, declaró: “No existe el Hindú. No existe el Musulmán”. Ante cualquier pregunta, la respuesta era la misma. Poco después, él murmuró lo que sería conocido como el Mool Mantra (el Fundamental o Principal Oración):
Ik Onkar – Existe sólo un Supremo Protector.
Sat Nam – El Único y Verdadero.
Karta Purukh – El Creador, El Omnipresente.
Nirbhau – Sin miedo.
Nir Vair – Sin rencor.
Akal Murat – Eterna es Su Manifestación.
Ajooni Saibhang – Libre del nacimiento y del renacimiento. Auto Creado.
Gur Prasad ¬– Hecho sólo por su Propia Gracia.
Luego le sigue un epílogo:
Aad Sach – En el principio Él Fue.
Jugad Sach – La verdad a través de los tiempos.
Haibhi Sach – En el presente Él es.
Nanak, host bhi sach – Oh Nanak, de ahora en más permanecerás por siempre.
Aquel proverbio combinado se convirtió en el preámbulo del Japji (composición de Gurú Nanak), la primera oración recitada por los Sikhs todas las mañanas. Éste fue el punto de quiebre en la vida de Nanak. Ya realizada su alma, ahora se encargó de propagar el Mensaje Divino en un escenario más extenso. Él decidió separarse de su familia y, poniéndose ropa de mendigo, acompañado por Bala y Mardana, inició su misión. Cada viaje fue consignado por Nanak, el cual lo denominó udasi y fue incluido en el janam sakhis. Existe una mención de cuatro udasis principales en los siguientes veinte años o más. Después de cada ciclo de viajes, él retornaba a su hogar por un tiempo antes de partir de nuevo.
Durante estos viajes, él dijo que debía ir a lugares tan lejanos como Kamrup, Dhaka y Puri, en el este, Rameshwaram y Lanka en el sur, La Meca y Bagdad en el oeste, y Kabul, Kailash y Dandrinath en el norte; y por supuesto, muchos lugares en el camino. Todo esto representó una formidable exhibición de energía, determinación y sentido de su misión.
Donde fuere que vaya, él predicó en contra de la intolerancia, los mitos y la magia. Nanak desmitificó los tabúes y las barreras que representaban las castas. Ridiculizó los rituales vacíos, las plegarias y ofrendas sin ningún tipo concentración o convicción. Él se debatió en discusiones filosóficas con los yoguis en su mutths, los kazis y los maulvis (sacerdotes musulmanes) en sus cortes y mezquitas, con los pandits en sus templos y en lugares de peregrinaje, con los Sufitas en sus deras (refugios), y con la gente ordinaria en todas partes. Él enseñó a través de preceptos, de la lógica y del ejemplo. A muchas personas condujo de la malicia y del mal vivir, hacia una vida pura, simple y justa.
En muchas ocasiones, la discusión o el discurso era seguido por sus composiciones y la declamación de la más sublime y etérea poesía, la cual en casi su totalidad fue incluida en el Adi Granth.
Algo así como veinte años o más Nanak viajó a través de terrenos, climas y condiciones desconocidas para él. Encontró a un gran número y variedad de personas. Permaneció entre gente sencilla, durmiendo debajo de los cielos, teniendo discusiones con estudiosos, sacerdotes, príncipes y representantes de todas las religiones y creencias. Él visitó templos, mezquitas, centros de adoración, festivales y ferias. A donde fuere que vaya, difundió su mensaje de amor, compasión, verdad, vida correcta y la Suprema Majestad del Único Dios. La gente de los lugares que visitó recordó por mucho tiempo el efecto de su presencia.
En 1522 Nanak retornó finalmente a su hogar, no a Talwandi sino a Kartarpur, la ciudad que él antes había fundado a orilla del río Ravi. Tenía por aquella época cincuenta y tres años de edad. Él se estableció con su familia, abandonando la ropa de mendigo y asumiendo la vestidura y el rol del grahasti (encargado de la casa). Ese año fallecieron tanto su padre como su madre, y él se encargó de los ritos funerarios.
Bhai Gurdas (1551-1636), conocido como el primer cronista de la fe Sikh, describe en sus vars (poemas épicos) la atmósfera y la vida en Kartarpur durante la fase final de la vida existencia de Guru Nanak. Llevando una vida casera, el maestro siguió desarrollando su enseñanza. Sentado en una silla, él profundizaba sobre el Mensaje Divino, difundiendo el conocimiento y destruyendo la telaraña de ignorancia y superstición. Sus discursos sobre el correcto vivir, cantando el kirtan (oraciones), y sus exaltaciones sobre los Poderes y virtudes del Todopoderoso conformaban sus actividades diarias, acompañado de las recitaciones del Japji (plegaria compuesta por él en alabanza al Altísimo) en las mañanas y el sodar y el arati en el crepúsculo.
Él creó una cocina comunitaria (la precursora del langar), después institucionalizada por el Guru Amar Das, el tercer Guru. Los alimentos eran donados. Los voluntarios cocinaban y servían la comida a los visitantes que venían a ver a Guru Nanak. Aquellos que llegaban eran atendidos sin importar la religión o la casta.
Personas de todas partes, que escuchaban sobre su vida y enseñanza, se acercaba a Kartarpur para verlo y escucharlo. Ellos empezaron a ser conocidos como Sikhs, que proviene de la palabra sanscrita shishya, que significa estudiante o discípulo.
En el pueblo de Khadur, cerca de Taran Taran, vivía Lehna. Así como su padre, Bhai Pheru, ante él era un pujari (aquel que celebra los rituales de plegarias) en el templo del pueblo dedicado a Devi, la diosa Durga. De nuevo, como lo había hecho su padre, él organizó un peregrinaje anual de devotos desde el pueblo hasta Vasihno Devi. En pleno viaje, escuchó acerca del Guru de Kartarpur y resolvió tomar un desvió hacia allá. El día que pasó en la congregación le había hecho tomar la decisión de que él no debía seguir. Entonces separó del grupo y retornó.
Ávidamente él se embebió con la atmósfera y las enseñanzas que recibió en la comunidad de Kartarpur. Rápidamente se convirtió en un ardiente devoto. Él se dedicó al servicio de la comunidad y de su Guru, absorbiendo fervorosamente las enseñanzas contenidas en sus sermones. Está escrito que Guru Nanak puso a algunos de sus seguidores, incluidos sus hijos, a ciertas pruebas. Numerosos incidentes son descriptos en el janam sakhis. Bhai Lehna consistentemente demostró su infranqueable obediencia, lealtad y devoción. El Guru lo llamo Angad que significa que él era un ang (cordero) de su propio cuerpo.

Poniéndolo sobre los demás, Guru Nanak nombró a Angad como su sucesor el 15 de junio de 1539. Su nombramiento de Guru tomo lugar el 7 de septiembre de ese año, unas dos semanas antes de que Guru Nanak falleciera. Él hizo a Angad más que su sucesor, él lo elevó al status de ser iguales, de convertirse en su par. Angad se convirtió en Nanak II.
La antorcha fue encendida y pasada de mano. Y de esta manera deberá ser llevada y alimentada por sus sucesores.
Guru Angad se trasladó de Khadur para continuar su misión. Emulando a su mentor, él predicó las virtudes del servicio desinteresado, piedad y hermandad. Personalmente, él llevó una vida austera y muy atareada. Muchas fuentes, incluida la Balwant-Satay di var en la página 966 del Adi Granth, narran la manera en la que él fue elegido como sucesor de Guru Nanak. Las fuentes también se refieren a sus cualidades de generosidad, sabiduría y humildad. Él fue reconocido por sus diarias prácticas de meditación y otros rigores.
La rutina que seguía requería estar despierto antes del amanecer y, después de baño frío, meditar hasta el alba. Después de eso, el kirtan era recitado en su presencia. Entonces él atendía a los enfermos que lo visitaban en pos de socorro y asistencia. Tarde en la mañana, él iniciaba las prédicas donde él exponía y profundizaba.
El langar (cocina) funcionaba diariamente, ofreciendo comida gratis a la persona que se acercase, sin ningún tipo de distinción o barrera. Frecuentemente, él servía la comida mientras su esposa se encargaba del preparado. Su alimentación personal era simple, la cual consistía en el munj (la piel de una caña utilizada para hacer cuerdas, habitualmente usada en el Punjab rural para fabricar la base de sillas y banquetas).
Los atardeceres eran dedicados invariablemente a los niños, con quienes jugaba y a quien daba enseñanzas a través de la lectura, escritura y grabados. En ciertas ocasiones él observaba competiciones de lucha. En los atardeceres, una vez más se celebraba el kirtan y los sermones del Guru.
Kartapur, que había sido el centro para los Sikhs, dio lugar a Khadur. Quizá fue una decisión consciente mudarse de Kartarpur. Los hijos del primer Guru vivían ahí y acaso podrían causar problemas.
Guru Angad propagó la utilización de un alfabeto, todavía en uso para escribir el lenguaje coloquial. Es un alfabeto derivado del Sahrda y del Takri, dos escrituras antiguas. Él refinó y popularizó su empleo. Algunos han sugerido que Guru Angad inventó la escritura. Esto, de acuerdo a Bhai Kahan Singh, no es correcto. Él cita el patti (literalmente una tabla de madera con la que los niños de las escuelas aprenden a escribir) en el Raag Asa compuesto por Guru Nanak. Esto es encontrado en el Adi Granth en la página 432, en la cual todas las cartas son escritas en ese alfabeto e incluye una de caracteres únicos, que está redactada en el Punjabi. Esta escritura y uso de símbolos fue utilizada para recoger los dichos y composiciones de los Gurus, y fue llamada gurmukhi, que significa: “de la boca del Guru”. El lenguaje fue el Punjabi.
Bhai Bala fue un compañero de Guru Nanak en Talwandi y luego lo acompañó en sus viajes. Guru Angad escuchó hablar de Bala, y lo invitó a Khadur para que le narre vivencias compartidas con el primer Guru. Una vez escuchadas estas historias y anécdotas, ordenó que sean registradas. Este recuento de los viajes de Guru Nanak y de sus enseñanzas fue inscripto en los caracteres Gurmukhi, mientras era relatado en presencia del Guru. El libro es conocido como Bhai Bale Vali Janam Sakhi. Aunque es un texto controversial – como consecuencia de distorsiones que sufrió con posterioridad – sigue siendo una fuente de información importante para conocer la vida y la época del primer Guru.
Guru Angad fue un poeta inspirado, que expresó sus ideas mayormente en slokas (una forma de verso), de las cuales sesenta y tres fueron incluidas en el Adi Granth. No obstante, su contribución en la evolución de la fe se centra más en la consolidación de la misma. Por cerca de trece años, él ideó la manera de aumentar el círculo de adherentes a la fe, fomentándola incesantemente.

Uno de aquellos que fueron atraídos por Khadur fue Amar Das. Él se convirtió en su discípulo en 1540 a la edad de sesenta y un años. En los posteriores veinte años, su devoción y su espíritu de servicio nunca decayeron. Numerosos ejemplos de su dedicación fueron registrados. Quizá uno de los más cruciales, relata la ocasión en que, en una noche de tormenta, Amar Das, como era rutina suya, llevaba un recipiente para su Guru, el cual contenía agua del río Beas. Él tropezó en la oscuridad, pero no permitió que el agua se derramara. El ruido llamó la atención de una señora que dormía en una cabaña cercana. Ella se quejó, diciendo que de seguro se trataba de Amru nithavan (sin techo). Cuando el incidente fue puesto a conocimiento del Guru, él consideró que más que un “sin techo”, su seguidor debería ser un “hogar para los sin techo”, adicionando epítetos para su discípulo: “el honor del deshonrado”, “la fuerza del débil”, “el protector de los indefensos” y más.
En ese periodo de tiempo, Guru Angad, de una manera similar a su propio caso, eligió a Amar Das como su sucesor, solicitando a Bhai Buddha que lo proclame como el siguiente Guru. Guru Angad murió el 29 de marzo de 1552 y Amar Das se convirtió en Nanak III a la edad de setenta años.
Guru Amar Das trasladó su sede a Goindval, un pueblo que él había ayudado a establecer. El lugar estaba ubicado en el margen derecho del río Beas, en el brazo principal que corría desde Lahore a Delhi. Este tramo se convirtió en el primer lugar de peregrinaje para los Sikhs. Él se casó en el año 1502 y tuvo dos hijos, Mohan y Mohri, y dos hijas, Dani y Bhani. El tercer Guru fue llamado a dirigir una multitud de creyentes, la cual estaba razonablemente bien organizada e iba en incremento. Él asumió su tarea con humildad y dedicación. Él había elegido en una edad madura convertirse en un seguidor de Guru Angad, embebiéndose del conocimiento del fundador de la fe. Su propia contribución fue importante.
Como portador de la antorcha y como pastor, él tomó sus responsabilidades con un modesto fervor. Predicó diariamente a su congregación, tomando importantes iniciativas que rápidamente produjeron grandes efectos. Sus sermones contenían un lenguaje simple; utilizaba ejemplos relacionados con las experiencias comunes a todas las personas que constituían su audiencia. Al mismo tiempo, perseguía objetivos sociales y políticos, los cuales tenían como fin último beneficiar a la gente y fortalecer a la fe.
El guru ka langar adquirió más reconocimiento. De hecho, en cierta medida, fue institucionalizado. Fue un método efectivo para fomentar y enfatizar en la igualdad y unidad de los seres humanos. A todo aquel que deseaba tener una cita con el Guru se le decía: “pehle pangat, pichhe sangat” – “primero siéntate y come; luego el encuentro. Se dice que una vez, mientras el emperador Akbar estuvo recorriendo la región, deseó ver al Guru. Le dijeron que primero tenía que comer en el langar.
Guru Amar Das siguió los pasos de sus antecesores, a efectos de reformar las prácticas sociales. Modificó ceremoniales de nacimiento, en los casamientos y en los servicios fúnebres se empezó a utilizar el shahads de los Gurus. A la gente le puso feliz el hecho de que al fin pudo comprender el lenguaje de tales ceremonias. Dicha situación encolerizó a los pandits, ya que la demanda de sus servicios disminuyó considerablemente. El Guru condenó la práctica del sati (la inmolación de una viuda) entre sus seguidores, rechazando el purdah (la imposición del velo a la mujer), promoviendo la monogamia, el matrimonio entre personas de distintas castas, el matrimonio de las viudas; todo en un tiempo en que pululaban las prácticas radicales.
Bhani, su hija más joven, nació en el año 1535. Ella fue muy querida por su padre, convirtiéndose en una devota suya. Se casó con Bhai Jetha, un seguidor del guru que tempranamente llegó a Goindwal. Ella le dio tres hijos: Prithi Chand, Mahadev y Arjan. Una mañana, cuando su padre estaba por sentarse en un chowki (una butaca pequeña) para empezar a meditar, ella notó que una de las patas estaba rota. Decididamente, ella colocó la palma de una de sus manos en el punto exacto como para lograr que la silla estuviera estable para su padre y estoicamente soportó el dolor. Cuando él se levantó, vio la sangre en el suelo y la herida en la mano de ella. El hombre se emocionó enormemente, bendiciéndola y ofreciéndole un obsequio, una graficación por su acto. Se dice que ella le pidió que en los futuros Gurus provengan únicamente de su familia. Aunque sorprendido por aquel inesperado requerimiento, al haber dado su palabra, el Guru no pudo más que consentir. Este incidente aislado afectó el futuro desarrollo de la fe Sikh.
En 1559, Guru Amar Das tenía un baoli construido en Goindwal. Estaba a ochenta y cuatro pasos descendiendo del nivel de agua. En el Antiguo Hindú, a los alumnos se les enseñaba que existen ochocientas cuarenta mil formas de vida a través de las cuales un alma debe transitar antes del renacimiento como ser humano, para luego alcanzar el moksha (la liberación). Esto forma parte de la creencia kármica Hindú. Muchos devotos, peregrinando a Goindwal, se sumergieron en el baoli ochenta y cuatro veces, intercalando cada inmersión con la recitación del Japji. Muchos Sikhs entendieron estos actos como devotos, otros entendieron que habría de mitigar la severidad del futuro ciclo del renacimiento.
Como una medida para organizar e incrementar seguidores, y expandirse geográficamente, el Guru estebleció veintidós Manjis –literalmente, camas – cada una de las cuales él puso a cargo de un masand (un representante), el cual era un devoto Sikh. Estas representaciones servían para interiozarse sobre la situación de las comunidades, dar directrices del Guru hacia las mismas, y para recolectar contribuciones.
Él compuso el más sublime y conmovedor poema, escrito en un lenguaje simple y a través de una metáfora fácil de comprender. En 1554, cuando finalizaba el panegírico al Señor de Raag Ramkali (página 917 del Adi Granth) el cual consistía en cuarenta versos, él recibió la noticia del nacimiento de un nieto. Él llamó al bebé Anand, mismo nombre del texto. Esta composición está entre la más familiar de las hanis del Adi Granth, y se hizo de rigor recitarla en una versión abreviada (los primeros cinco versos y el final) en todas las ceremonias Sikhs. En conjunto, 907 de sus shahads están incluidos en el Adi Granth. Los veintidós años que él dedico al cuidado de la fe Sikh representa una fase definitiva de consolidación y construcción. Antes de su muerte, el 01 de septiembre de 1574, él nombró a su yerno, Bhai Jetha, como su sucesor.

Bhai Jetha se denominó Guru Ram Das - Nanak IV. La ocasión es vívidamente descripta por el nieto de Guru Amar Das, Sunder, quien fue testigo de la escena. Los seis versos se encuentran contenidos en el Raag Ramkali, conocido como Sud (el llamado) en la página 927 del Adi Granth. Sunder registró las últimas palabras y actos del Guru: cómo él se convirtió en el sucesor de la investidura de Nanak, cómo recibió el llamado del Creador y cómo lo acogió. Explicó a sus familiares el significado del llamado de Dios; y luego inculcó a sus íntimos que no lamenten su deceso, que antes que afligirse, debían recitar el kirtan y estar atentos al katha (discurso). Después anunció a su sucesor – Ram Das Sodhi – y requirió a su hijo Mohri y a los demás presentes, que le sean obedientes al nuevo Guru. A pesar de su marcada brevedad, esta pieza es una épica.
Guru Ram Das tenía cuarenta años cuando fue llamado a asumir tan elevado deber. La mayor parte de su vida había dedicado al servicio del Guru y de la fe Sikh, la cual había adoptado. Él era un activo participante del kar seva (labores voluntarias) cuando el baoli fue construido y le fueron asignados por el Guru otras tareas propias de la institución.
En 1574 le fue asignado el desarrollo de una comunidad, que él mismo denominó Guru ka Chak, a veces conocida también como el Chak Guru. En el este, ordenó iniciar obras para el acrecentamiento de un estanque, las cuales continuaron con posterioridad a su sucesión. He ahí que en ese contexto surgió una ciudad, luego rebautizada por su hijo, Arjan, como Ramdaspur, cuya piscina se conoció en todas partes como Amritsar, la piscina del néctar. La ciudad es hoy conocida con ese nombre, Amritsar.
Por ese entonces, el centro de las actividades del Guru se cambió de Goindwal a la nueva ciudad que, estando en la carretera principal de Delhi a Lahore, rumbo al norte, se convirtió en un importante centro de comercio. Una nueva comunidad fue fundada por los Sikhs, en la cual crearon nuevas cisternas que les permitieron disponer de mayores recursos. Ínterin el número de adeptos iba en aumento, las contribuciones para las obras aumentaban, tanto en efectivo como en especies. Las labores eran exclusivamente voluntarias – kar seva – que incluía trabajos manuales de artesanos, artistas y expertos en oficios de todos los géneros.
Guru Ram das, como sus predecesores, compuso el bani. El Adi Granth contiene 638 de sus shabads. De estas, cuatro constituyen el lavaan, que representa la parte central de la ceremonia de bodas Sikh (el Anand Karaj).
Él expandió la gama de actividades de la Casa de Nanak, enviando representantes a todas partes, a fin de difundir el mensaje Sikh y mantener el ritmo de las reformas sociales, y de consolidar los cambios ya obtenidos. El relativamente breve periodo de siete años del Guru, fueron significativos en la evolución de la nueva fe. De entre sus tres hijos, él eligió al más joven, Arjan, para ser su sucesor. Arjan se convirtió en Nanak V, luego de la muerte de su padre el 1 de septiembre de 1581. Arjan era el menor de los hijos del Guru. El mayor, Prithi Chand, era rebelde, ambicioso y celoso de su hermano menor. El segundo, Mahadev, poseía una naturaleza ascética, y llevaba una vida en virtual reclusión. El menor era cercano a sus padres, con carácter pío y religioso. Él se convirtió, consecuentemente, en la elección natural para la sucesión. En ese contexto él fue elegido por su padre para ser el nuevo Guru.
Por el resto de su vida, Arjan tuvo que enfrentar con la hostilidad y las oscuras maquinaciones de sus hermanos. Para lidiar con ello, tuvo el poderoso apoyo de dos largamente respetados maestros, Bhai Buda y Bhai Gurdas. A la edad de dieciocho años, Arjan se erigía como el Guru más joven de la historia. Cuatro sucesores, incluido uno de sus hijos, serían aún más jóvenes que él.
Es importante recalcar que Arjan fue el primer Guru nacido en una época en que ya estaba vigente la nueva fe. A su vez, se destaca que él residió en un centro espiritual ya fundado por sus predecesores. El primer Guru tuvo su base en Kartarpur, el segundo en Khadur, el tercero en Goindwal y el cuarto en Guru Ka Chak (rebautizado Ramdaspur y finalmente Amritsar). Guru Arjan trabajó asidua e intensamente para consolidar y hacer crecer la nueva ciudad, que se convirtió rápidamente en un centro comercial floreciente y, a su vez, en el centro de peregrinación para los Sikhs.

El quinto Guru obtuvo grandes logros en los veinticinco años en que fomentó la fe. Los primeros cinco años los dedicó a culminar proyectos y a recorrer Amritsar y sus alrededores. A donde fuere que vaya, él acogía nuevos seguidores.
El panth estaba ahora regulado oficialmente; el dasvand (literalmente un décimo o diezmo) – originado en los tiempos de Guru Amar Das y contenido implícitamente en las enseñanzas de Guru Nanak – fue definitivamente formalizado. Todos los Sikhs estaban conformes en contribuir, en efectivo o en especies, un décimo de sus ganancias al Guru, a fin de que éstas sean utilizadas para los proyectos o actividades destinadas al bien de la comunidad. El masands recolectaba las contribuciones y las enviaba a Amritsar. A más de ello, trabajos voluntarios fueron ofrecidos y realizados en gran número.
Guru Arjan fundó tres nuevas ciudades; Gobindpur (ahora conocida como Hargobindpur) en la margen derecha del río Beas en 1587; Taran Taran, a 23 km. al sur de Amritsar en 1590; y Kartarpur a 15 kms al noroeste de Jalandhar en 1594. Esto es indicativo del crecimiento constante de la fe y de su influencia en la región. Santoshsar, un estanque al norte del actual Templo Dorado, en Amritsar, fue construido en 1588. En ese mismo año – el 12 de diciembre – el Guru invitó a Hazrat Mian Mir, una reconocida divinidad Sufita, a la fundación del Harimandir, en el interior del complejo.
El concepto arquitectónico del Harimandir fue concebido por el mismo Guru. En vez de construirlo en un punto alto, la locación del lugar estuvo apuntada a un lugar más bajo que las tierras colindantes. A diferencia de la normal única puesta de entrada dando al este, el nuevo templo abría una puerta en cada una de sus cuatro murallas. El simbolismo de esta variación expresa sensiblemente algunas de las creencias de la emergente nueva fe: para alcanzar la Casa de Dios un devoto debía ser humilde y descender hacia la obediencia y sumisión. Otro significado era que el templo podría ser accesible a todas las personas de todas partes. Algunos mantenían la creencia que las cuatro puertas representaban la igualdad, y la posibilidad del acceso a la Casa de Dios de las cuatro (varnas) Castas Hindu: brahman, sudras, vaishas y khshatriyas).
Para ese entonces, la animosidad de su hermano mayor Prithi Chand, aunque existente y manifiesta, había en cierta medida disminuido. Quizá Prithi Chand presumía que, como su hermano menor no tenía hijos, la sucesión podría recaer en el suyo, Meherban. La situación cambió dramáticamente cuando, después de dieciséis años de matrimonio, Arjan tuvo un hijo con su esposa, Mata Ganta. En 1595, Prithi Chand montó en cólera y se volvió más hostil. Entró en connivencia con un administrador general Mongol, a fin de desacreditar al Guru e impedir que se cumplan sus cometidos. Si bien no alcanzó sus terribles propósitos, no escatimó en esfuerzos por engatusar a la comunidad y ponerla en contra del Guru, su hermano. Prithi Chand, a su vez, realizó numerosos atentados en contra del hijo de su hermano, tratando de envenenarlo. Afortunadamente no alcanzó sus terribles fines, aunque se mantuvo obstinadamente en el intento.
El Guru tuvo noticias de que su hermano estaba compilando una selección de versos, entre los cuales se encontraban textos del propio Arjan; afirmando que las obras eran de su autoría. Ante tal situación, el Guru se abocó en la tarea de consolidar el bani de los Gurus en un único volumen, ideando una manera específica y metódica para el efecto. Primeramente, él persuadió a su tío, Baba Mohan, para que le otorgue la colección de escritos de los primeros tres Gurus, la cual se encontraba en Goindwal. A su vez, envió emisarios a distintos lugares para la recolección de los textos de los primeros Gurus, en posesión de distintos Sikhs. Entre los textos recolectados se encontraron las composiciones de su propio padre, el cual fue un inspirado y prolífico poeta. En esa labor trascendental, fueron rejuntados textos de numerosos hombres sagrados, sin importar su origen. De esta manera se inició su proyecto.
Sentado al costado del Ramsar, una piscina cercana a Harimandir, él desarrolló los dictados a Bhai Gurdas. El Guru escribió el Moolmantra, el prólogo a las Jap de Guru Nanak. El resto fue escrito por Bhai Gurdas, a indicaciones del Guru. El volumen contiene 5751 shabads, 4829 compuestos por los cinco primeros Gurus, incluyendo 2312 de su autoría, 789 por bhaktas (devotos) e igualmente, por otros hombres sagrados. Luego de pasar por la disciplina y el rigor de técnicas de escritura, el objetivo fue alcanzado. Como epílogo, el Guru compuso el Mundavni (Adi Granth, p. 1429). Las líneas iniciales son:
En esta bandeja hay tres cosas:
la verdad, la satisfacción y la contemplación
También está el néctar del Nombre del Maestro
Quien es el Sostén de todo
Todos aquellos que compartan sus anhelos serán liberados
La estupenda antología fue terminada, y el libro fue ceremoniosamente presentado en el Harimandir el 16 de agosto de 1604. Bhai Buddha fue el primero a quien fue delegada la responsabilidad del granthi. De esta manera, y de manera definitiva y perenne, los Sikhs tuvieron unas escrituras enteramente propias.
Guru Arjan fue un poeta de un talento raro, con una sensibilidad fuera de lo común. Sus composiciones tenían la cualidad de la belleza sublime y de la profunda espiritualidad. Al mismo tiempo, las figuras y las metáforas, las frases y la imaginación, eran expresadas en un lenguaje simple, el cual podía ser asimilado tanto por hombres sencillos como por ilustrados, por el comerciante y por el artesano, por el rico y el pobre.
La épica composición del Guru, Sukhmani (literalmente: sukh – bendición; mani – a la mente) contiene cuarenta y cuatro cantos de ocho versos, de cinco coplas cada uno. El bani exalta al Creador, el cual posee todas las cualidades (satvik – bondad; rajski – energía; tamsik – oscuridad), y a su vez es inmune a ellas. Describe la contemplación del Nombre de Dios (Prahb Naam) como la fuente de bendiciones, e indica la conducta que deben seguir los hombres para aspirar la Gracia de Dios y, finalmente, su realización como seres. Este bani es recitado en su total extensión o por fragmentos, siendo conveniente repetir la mayor cantidad de veces posible.
La nueva fe se había fortalecido con su propia escritura y su manera de vivir. Aunque para aquella época los adeptos Sikh se encontraban preponderantemente en Punjab, también los había en lugares como Agra, Cachemira y Kabul. Esta identidad particular y distintiva fue contemplada en el shabad en Raag Bhairav del Guru Arjan (pág. 1136 del Adi Granth):
Yo no observo las abstenciones del mes del Ramadán
Yo le sirvo a Él únicamente, al Protector final
El maestro para mí es Gosain y Alá al mismo tiempo
Al mismo tiempo estoy libre del Hinduismo y del Islam
No iré a la Ka´aba para el haj
Ni tampoco al tiraths para el puja
No habrá puja para mí, ni tampoco namaz
Sólo a Aquél que no tiene forma adoraré
Nosotros no somos ni hinduistas ni musulmanes
Pertenecemos al Único,
Aquél que es a la vez Alá y Ram.
Nosotros deberíamos ver el texto como el desarrollo secuencial de las enseñanzas de Guru Nanak y su evolución durante el trayecto de aprendizaje de sus sucesores.
Así como la fe creció y se desarrolló sostenidamente, de igual manera tuvo su oposición. La tolerancia y la visión liberal de Akbar proveyeron a los Sikhs de una protección para su crecimiento, mas con la muerte del Emperador, el 16 de octubre de 1605, la hostilidad y el celo empezaron a surgir de manera insostenible. Al contrario de su padre, el nuevo emperador, Jahangir, no era un ecléctico. Rápidamente, encontró causales para realizar críticas y objeciones a los Gurús. El Príncipe Khusro, hijo de Jahangir, se rebeló y se escapó a Punjab, donde, de acuerdo a las crónicas de los detractores del Sikh, él recibió el apoyo y las bendiciones de los Gurus. Aquella contrariedad enardeció e incrementó la animosidad de Jahangir para con los Sikhs. A pocos meses de su ascenso al trono, él pasó del pensamiento a los actos: Citando sus memorias, Tuzuk Jahangiri se menciona cuanto sigue: “Yo estuve en conocimiento de sus herejías, ordené que sea traído ante mi presencia, que su propiedad sea confiscada y que luego se le de tortura y muerte”. El gobernador de Lahore, Murtaza Khan, recibió el mandato de cumplir la orden. De acuerdo a las crónicas, Chandu Shah –un próspero comerciante y funcionario recaudador de la Administración Mongol – presionó al gobernador para que consumara con la tarea. Chandu tenía una inquina personal en contra del Guru, por la razón de que éste había rechazado una propuesta de unir en matrimonio a la hija de Chandu con su hijo menor, Har Gobind.
Guru Arjan fue sometido a las más horrendas torturas hasta que su cuerpo sucumbió el 13 de mayo de 1606 – sólo siete meses después de la muerte de Akbar. Aquel fue el primer mártir de los Sikh. Una monoteísta, pacifista y no beligerante filosofía fue condenada a la metamorfosis.

Har Gobind fue nombrado Guru el 25 de mayo de 1606, doce días después del martirio de su padre, cuando todavía no había llegado a la edad de once años. Baba Buddha, quien había ungido a los anteriores cuatro Gurus, colocó el tilak (la marca de la prosperidad) en su frente. El Masands trajo un seli (un cordón negro rodeando la corona de ciertos hombres sagrados) para colocarlo en el gorro sagrado de Har Gobind. Él se negó a realizar la ceremonia, afirmando que el tiempo de los selis había terminado. Había llegado la época de cargar las armas. Entonces él dijo que de ahora en más su seli sería el cinturón de la espada y que en su turbante llevaría un aigrette – el símbolo de la realeza.
Har Gobind requirió dos espadas: una simbolizaría el piri (la autoridad espiritual) y la otra el miri (la autoridad temporal). Él implementó los preceptos de su padre (así como lo registra el Sri Gur Pratap Suraj Granth) para ascender al gaddi (trono). Decidió optar por las armas y contar con gente armada que pueda asistirlo cuando sea necesario. La moral y los métodos no violentos de protesta contra la opresión, la opresión y la intolerancia, fueron reemplazados por métodos de resistencia más activos y severos.
Como niño, fue puesto bajo la tutela de Bhai Gurdas, quien le otorgó las enseñanzas básicas sobre los textos religiosos y el dharma (los deberes morales y de la religión). Baba Buddha fue el encargado de instruirle sobre las artes marciales. Har Gobind absorbió intensamente ambas enseñanzas. Llevó la vida con seis niños Gurditta, Ani Rai, Suraj Mal, Atal Rai, Teg Bahadur y una hija, Viro.
Luego de convertirse en Gurú, rápidamente realizó directrices a sus seguidores, requiriéndoles ofrendas consistentes en caballos y armas. Al contrario de sus predecesores, Har Gobind optó por mantener un séquito de Sikhs armados. Un campesinado más fuerte empezó a subir de rango entre los Sikhs, gente que hasta ese instante vivía confinada en sus pueblos.
En 1608-09, en un sitio próximo al Harimandir, Har Gobind construyó el Akal Bunga (Morada del Inmortal). Desde entonces, dicho lugar se convirtió en el principal takht (trono), siendo conocido como el Akal Takht (Trono del Inmortal). El Akal Takht representó el principal asiento religioso de la autoridad Sikh, y el punto central de sus asambleas políticas. Era el lugar desde donde se emitían los hukumnamas (mandatos escritos). Allí también se emitía el gurmattas
Las informaciones acerca del cambio de estilo de vida promovido por el sexto Guru sorprendieron al emperador. Él había pensado que con la tortura y ejecución de Guru Arjan, los Sikhs caerían en la sumisión. Sin embargo, ellos se habían hecho más fuertes y resueltos. El Guru dispensaba justicia entre sus seguidores, cobraba impuestos, mantenía un arsenal en crecimiento; como un príncipe, él iba a la caza. Sus adeptos se referían a Har Gobind como el sachcha padschah (el verdadero rey). En poco tiempo, él fue adquiriendo y desplegando todos los atributos de una entidad política: se estaba gestando un estado embriónico. El Emperador Jahangir, ante tal situación, ordenó al Guru que se ponga ante su presencia. Con el cargo de que las multas que se le había impuesto a su padre no habían sido canceladas, Har Gobind fue sentenciado a la prisión en Gwalior.
Él permaneció en la cárcel por algunos meses, entre 1617 y 1619; no existe información certera al respecto. El Guru tuvo como compañeros de prisión a numerosos príncipes menores y jefes políticos de varias partes del país. Cuando llegó el tiempo de su liberación, él se negó a quedar en libertad hasta tanto todos sus compañeros tuvieren la autorización para también quedar libres. Él sostuvo que hasta tanto pudiera sostener su chola (un artículo que llevaba puesto en los tobillos) se mantendría en su postura. Todos los prisioneros terminaron quedando en libertad gracias al sacrificio del Guru. En conmemoración a ese acontecimiento, él dio el epíteto bandi chhod (prodigado desde la opresión).
Después de su liberación de Gwalior, Guru Har Gobind viajó a Amritsar. El día coincidió con el Diwali – festival de las luces – observado por todos los hogares de la ciudad, los cuales estaban especialmente iluminados para el evento. La jornada adquirió un significado especial para los Sikhs, ya que toda la ciudad se encendió para alumbrar el retorno del Guru.
Desde aquel momento, por alguna razón, la actitud del emperador hacia el Guru sufrió un cambio; se tornó más amigable, lo cual favoreció el desarrollo sostenido de la difusión y prédica de la fe Sikh por parte de Har Gobind. Él viajó a Punjab, a Cachemira y luego a todo el este. En las colinas de Garhwal tuvo en encuentro con Samarth Ramdas, quien posteriormente se convertiría en el mentor del Jefe Maratha, Chhatrapati Shivaji. Viendo al Guru totalmente armado y montado a caballo, el hombre le preguntó a Har Gobind qué clase de sucesor de Guru Nanak era, el cual había renunciado al mundo. Guru Har Gobind contestó que las armas representaban la protección para el pobre y la resistencia ante los tiranos. Después, afirmó que Baba Nanak no había renunciado al mundo, sino a la maya (riqueza material) y al homai (ego). Samarth dijo posteriormente que dicho comentario le había hecho cambiar su manera de pensar sobre el Guru.
Jahangir murió en octubre de 1627, y fue sucedido por su hijo Shah Jahan. Los detractores y opositores del Guru volvieron a la carga. Ellos empezaron a calumniar al Guru, y a inventar historias sobre él ante el nuevo emperador. A más de ello, Shah Jahan recibía noticias de que los seguidores del Guru aumentaban, y de que éste mantenía su arsenal. Estos reportes, sumados a las calumnias, incrementaron la consternación de la nueva Corte. En poco tiempo, la mente del emperador fue envenenada por su entorno, y progresivamente su actitud con el Guru fue tornándose cada vez más y más hostil ante el Guru.
En el año posterior a su ascensión al trono, Shah Jahan visitó Lahore. Un día, en plena caza, uno de los halcones del emperador descendió a las manos de un Sikh, el cual se llevó el ave junto al Guru. Mensajeros reales fueron enviados para reclamar el halcón, sin suceso. El emperador montó en cólera, y ordenó a su comandante en Lahore, Mukhlis Khan, que haga todo lo necesario para recuperar el pájaro. Entonces se inició la marcha a Amritsar con un destacamento de soldados. Una batalla fue librada contra los Sikhs, en la cual Mukhlis Khan encontró la muerte. Aunque en términos bélicos el combate tuvo dimensiones menores, su implicancia fue significante. Los Sikh por vez primera enfrentaron militarmente a los gobernantes Mongoles. Poco después, Har Gobind dejó Amritsar para nunca retornar, llevándose consigo el Granth Sahih.
Tres batallas contra las tropas reales le siguieron a la primera – en 1630 contra tropas del gobernador de Jalandhar, Abdullah Khan en Srigobindpur; al año siguiente en Mehraj contra las fuerzas del comandante Mongol Kamar Beg; y en 1634 contra uno de sus propios soldados, un desertor llamado Painda Khan, el cual había pasado a filas de los Mongoles y liderado el ataque a Kartarpur. No mucho después de estabas confrontaciones, el Guru se instaló definitivamente en Kiratpur, donde pasó los restantes años de su vida.
Las contribuciones del sexto Guru a la fe Sikh son significantes. Primero y sobre todo, el concepto de miri y piri – ya que el Guru, líder espiritual, entendió que los Sikhs debían defenderse con la fuerza de las armas cuando fuere necesario.
En ese contexto, el Guru creó un emblema para sus tropas, la cual fue evolucionando hasta transformarse en el Nishan Sahih, que es visto en toda gurdwara; la bandera de los Sikhs. El tono de la bandera es de un naranja moderado, y ésta despliega el símbolo Sikh del khanda (daga de dos filos) en negro. Incluso el mástil está cubierto con la tela del mismo tono. El nagara – tambor – usado en batalla, fue colocado en cada gurdwara, para ser ejecutado en momentos específicos, como por ejemplo, cuando el langar estaba listo para ser servido.
De los cinco hijos de Har Gobind, cuatro fallecieron en vida del Guru. El menor, Teg Bahadur (Maestro de la Espada), tuvo un importante papel en la batalla de Kartarpur y en otros conflictos. No obstante, él optó por retirarse a una vida de contemplación y meditación. Ante tal situación, el Guru pidió a su esposa que tome al hijo y que lo lleve a vivir a Bakala, una villa cerca de Amritsar.

Ya en las postrimerías de su muerte, Har Gobind eligió a su nieto, Har Rai, para sucederlo. Él era el hijo menor de Baba Gurditta, el hijo mayor del Guru. Har Rai accedió al legado espiritual de Guru Nanak el 08 de marzo de 1644. Él era el nieto preferido del Guru. Era amable y cortés por naturaleza, y un fiel devoto de la fe. Har Rai había recibido las enseñanzas e instrucciones del propio Har Gobind. En 1640 contrajo nupcias, y rápidamente tuvo dos hijos Ram Rai y Har Krishan.
Guru Har Rai mantuvo el estilo de pensamiento del abuelo, manteniendo las tropas Sikhs; a pesar de ello, no pasó por conflicto armado alguno. A efectos de seguir difundiendo el mensaje de Guru Nanak, envió a numerosos devotos a todas partes, a objeto de predicar la fe Sikh: Bhagat Bhagvan fue al este de la India, Bhai Pheru a Rajputana y al sur de Punjab, Bhai Gonda a Kabul, Bhai Nattha a Chaka y Bhai Johd a Multan. Él mismo viajó a Punjab y Cachemira, atrayendo a más seguidores. Mantuvo un asiento permanente en Kiratpur, donde él mantuvo las tradiciones de la comunidad, dando discursos diarios, promoviendo el langar y otorgando consejos a sus devotos.
Una vez, cuando el emperador Shah Jahan cayó gravemente enfermo, su hijo, Aurangzeb, lo confinó al Fuerte Agra, montando una conspiración con sus otros dos hermanos en contra del mayor, Dara Shikoh. Éste escapó a Punjab, para luego acudir ante el Guru en pos de ayuda.
La historia cuenta que una fuerza moderada de tropas fue apostada en el ferrocarril de Goindwal para retrazar a las tropas de Aurangzeb, que estaban en plena ofensiva. Dara Shikoh fue derrotado y asesinado. Poco después, Aurangzeb, arteramente, mató a sus otros hermanos y ascendió al trono en 1658, estando su padre todavía con vida. Shah Jahan murió en su confinamiento en el año 1666.
A más de lo que representó la ayuda que el Guru brindó a Dara, la situación de Har Rai empeoró con las informaciones que se le había suministrado al emperador, las cuales afirmaban que las escrituras Sikh atentaban contra el Islam. Por tal motivo, Guru Har Rai fue convocado a Delhi. Él envió en su representación a Ram Rai, su hijo mayor. Cuando éste fue puesto en presencia del emperador, se le requirió que declame fragmentos de la escritura Sikh. Ram Rai, para no ganarse la desaprobación del soberano, alteró algunas líneas del Granth Sahih. El incidente llegó a oídos del Guru. Har Rai lo desaprobó rotundamente, ordenando que desde ese instante su hijo nunca más sea puesto en su presencia. Ante tal situación, Ram Rai se mudó a Dehra Dun, donde vivió por el resto de su vida, sin ver jamás al padre.

Guru Har Rai nominó a su hijo menor, Har Krishan como su sucesor. El Guru falleció el 06 de octubre de 1661.
Har Krishan tenía sólo cinco años cuando fue nombrado el octavo Guru. A pesar de su edad, el nuevo Guru demostró una inusual madurez en sus actos e impresionó a sus seguidores con sus discursos.
Su hermano mayor, Ram Rai, quien había sido dejado a un lado por su padre en la sucesión al grado de Guru, acudió ante Aurangzeb, a fin de que el emperador rectifique la injusticia que él consideraba se había cometido. Aurangzeb convocó al joven Guru a Delhi. Har Krishan llegó a la capital a comienzos de marzo de 1664, y permaneció en la residencia de Raja Jai Singh de Amber. Un gurdwara conocido como Sahib hoy en día se encuentra en dicho lugar.
Numerosos momentos de la estancia del Guru en Delhi fueron registrados, los cuales ilustran su inteligencia. Cunningham relata que, cuando el niño fue llevado al harem real, se le preguntó cuál de todas las mujeres (vestidas iguales) era la emperatriz. Él la reconoció inmediatamente, y fue junto a ella, y se sentó en sus rodillas.
Otra anécdota cuenta que Aurangzeb, un día, tomó con una de sus manos las dos pequeñas manos del niño, preguntándole si qué haría si fuese cacheteado. El Guru contestó que nadie que estuviese en manos del emperador debería tener miedo; habría que temer cuando alguien contuviese con una de las dos manos del emperador. Aurangzeb quedó enormemente impresionado con el ingenio y la inteligencia del chico.
Mientras Har Krishan estuvo en Delhi, una epidemia atacó la ciudad. Él trabajó afanosamente, dando medicamentos y socorro a los afligidos. En ese periodo, mientras se dedicaba a ayudar a la gente, él mismo quedó infectado con la enfermedad. Tuvieron que mudarlo de la residencia de Raja Jai Singh a un campo, a orillas del río Jamuna. A pesar de la gravedad de su padecimiento, el Guru en todo momento fue consciente de su responsabilidad de nombrar un sucesor. Antes de emitir su último aliento, él murmuró las siguientes crípticas palabras: “Baba Bakala” – el Baba, mencionado por el Guru, estaba en Bakala.
Bakala, una villa cercana a Amritsar, era aquélla donde Guru Har Gobind había enviado a su esposa y a su hijo menor, poco antes de su muerte. Teg Bahadur, en su juventud, fue un excelente jinete y tirador. Él había batallado valientemente en las contiendas contra las fuerzas Mongoles. Sin embargo, en esencia, él poseía una naturaleza retirada y apacible, inclinada más hacia la meditación y la contemplación antes que a las cuestiones mundanas. No obstante, él siempre fue atento y cumplidor de las responsabilidades familiares y cuidó en todo momento a su madre y a su esposa. Cuando las noticias de las últimas palabras del Guru llegaron a Bakala, numerosos pretendientes salieron al paso, proclamando ser los sucesores. El más prominente de todos fue Dhirmal, el nieto del sexto Guru, el cual había sido dejado de lado en la línea de sucesión por su hermano menor, Har Rai. Había también otros, cada uno con su propio masands, los cuales azuzaban y cautivaban a los Sikhs, los cuales venían en busca del Guru.
Makhan Shah, un próspero comerciante Sikh, también fue a Bakala. La leyenda cuenta que él había prometido una ofrenda de quinientos mohurs (monedas de oro) al nuevo Guru, para desearle suceso en el futuro. Cuando arribó a Bakala, él fue avasallado por numerosos Sikhs que se autoproclamaban los sucesores. Ante tal situación, él recorrió los alrededores de la villa, y colocó una moneda ante cada “Guru” que fuera indiferente a su ofrenda. Quedó absolutamente perplejo al no poder identificar a quien debiera ser el nuevo “Guru”. Entonces le llegó la información de la existencia de un alma pía en la villa, la cual permanecía en silencio, sin proclamar absolutamente nada. He ahí que el mercader se trasladó a donde vivía esta persona, y le realizó la consabida oferta. A cambio recibió las bendiciones del hombre, y un comentario de que quizá aquella bendición quizá no sería tan valiosa para él como las quinientas monedas. Makhan Shah quedó deleitado con aquellas palabras, y salió corriendo, gritando con todas sus fuerzas: Guru ladho re, Guru ladho re” (he encontrado al Guru).
Escuchando esto, muchas personas se acercaron rápidamente al lugar, quedando estáticas ante el descubrimiento. La rabia de Dhirmal, le condujo a tomar acciones temerarias. Él envió hombres a la casa del Guru Teg Bahadur, e intentó asesinarlo. Afortunadamente, el ataque no tuvo suceso. En represalia, un grupo de Sikhs, saquearon la casa de Dhirmal. El Guru deploró estos actos, ordenó que todo lo tomado se restituya y dictó enseñanzas acerca de las virtudes del perdón.

Guru Teg Bahadur, al asumir las responsabilidades de su ministerio, dio a sus seguidores la guía espiritual necesaria, y llevó adelante la administración de todos los asuntos de su comunidad. Él viajó intensamente por el Punjab y sus alrededores. Una vez en Kahlur (ahora Bilaspur) el Guru adquirió una tierra del Raja y fundó un nuevo pueblo en el año 1666, el cual él llamó Chak Nanki, en conmemoración a su madre. Él se trasladó allí con su familia de Kiratpur, lugar donde vivió desde su mudanza de Bakala. El lugar fue renombrado Anandpur en 1688 por el décimo Guru.
El Guru entonces encaminó sus viajes hacia el este, llevando consigo a su esposa y a su madre. Visitando sangats (congregaciones) por el camino, llegaron a Patna, donde permanecieron por algún tiempo. Dejando a su familia al cuidado de un hermano político, Kirpal Chand, el Guru continuó su trayecto hacia el este, visitando congregaciones Sikhs. Él fue a Dhaka y Chittagong, después tomó el rumbo del norte, hacia Assam, antes de volver hacia Patna, donde por primera vez vio a su hijo Gogind Das, quién por aquella época tenía tres años. Guru Teg Bahadur viajó más que cualquiera de sus predecesores desde Guru Nanak. Es sabido que resolvió realizar su ministerio de esta manera, desde que numerosos sangats, muchos de ellos existentes desde la época del primer Guru, empezaron a buscar alguien que los guíe, aconseje y dirija. He ahí que retornó a su hogar, mandando a su familia ahora directo a Chak Nank. En todo este tiempo, Guru Teg Bahadur encontró numerosas dificultades, especialmente a partir del cisma existente entre la aceptación y la hostilidad que le ofrecía el estado. A pesar de ello, los sangats Sikhs fueron apoyados y promovidos.
Por aquellos días, mientras trabajaba y reflexionaba, el Guru compuso unos banis (composiciones; literalmente: aquello que es hecho), las cuales estaban repletas de aserciones acerca de la naturaleza transitoria de la vida, de la futilidad adjunta a los objetos materiales; y en los cuales se exaltaba las máximas virtudes de la búsqueda de la salvación a través de la meditación, en el Nombre (Naam) del Ser Supremo. Ciento quince shahads y slokas, compuestas por el Guru, fueron incluidas en el Adi Granth.
La intolerancia de Aurangzeb estaba alcanzando nuevas escalas. En 1669, ordenó la clausura de las escuelas no musulmanas. Lugares de adoración fueron demolidos, y sobre éstas fueron construidas mezquitas. Encomendó a sus gobernadores regionales a realizar conversiones por la fuerza. Aurangzeb aparentaba ser una persona piadosa en su vida particular. Sin embargo, él había encarcelado a su propio padre (quien permaneció en el confinamiento por ocho años hasta morir en el año 1666), y asesinó a todos sus hermanos para llegar al trono. Quizá, como mecanismo de expiación, él trató de complacer a la ortodoxia religiosa, tomando medidas tendientes a asegurar la difusión y predicamento del Islam.
La política de conversiones forzosas fueron aparentemente iniciadas en Cachemira. Iftikhar Khan, el gobernador, comenzó su implementación con un afán exaltado. Todas las formas de coerción fueron utilizadas. Un grupo de pandits, liderado por Kirpa Ram de Mattan, fue a Chak Nanki a buscar al Guru para pedirle consejos. Éste escuchó atentamente la descripción de los problemas y angustias de los presentes, y evaluó la situación. Mientras estaba concentrado en profundos pensamientos, su hijo menor – que tenía ocho años – entró a la habitación y escuchó a su padre decir que el problema sólo sería resuelto si una persona lo suficientemente valiosa, se ofreciese en sacrificio. Con el tono infantil propio de un niño de su edad, Gobind preguntó quién sería una persona más valiosa que su padre. El Guru quedó complacido con las palabras de su hijo. Entonces, él peticionó a sus visitantes que vayan y comuniquen al emperador que si Teg Bahadur era convertido, entonces ellos optarían por aceptar voluntariamente el Islam. El mensaje fue debidamente comunicado. Acto seguido, la orden de arresto del Guru fue librada.
Anticipándose a la convocatoria proveniente de Delhi, él abandonó Chak Nanki, después de nominar a su hijo como sucesor, el 08 de julio de 1675. Ya en camino, él fue puesto bajo custodia junto con algunos fieles devotos y, en cumplimiento a las órdenes del faujdar (jefe militar) de Sirhind, quedó detenido en Bassi Pathanan. Allí permanecieron por tres meses, y aunque fueron sometidos a tratamientos crueles, ninguno sucumbió ante la tortura y la violencia. Entonces fueron trasladados a Delhi, donde, a guisa de ejemplo para el Guru, dos de sus seguidores – Bhai Mati Das y Bhai Diala – fueron ejecutados con extrema crueldad. Cuando todos se dieron cuenta que tales actos no afectaría las convicciones del Guru, a éste le fue requerido, para demostrar la divina naturaleza de su misión, que hiciese un milagro. El Guru se negó siquiera a intentarlo, sosteniendo que nadie debería tratar de intervenir el esquema de cosas de Dios. A esta altura de los acontecimientos, el verdugo recibió la orden de cumplir con su deber. El 11 de noviembre de 1675, la cabeza del Guru fue arrancada de su cuerpo. Este hecho se encuentra consignado en el Gurdwara Sis Ganj. Como fuera recordado por su hijo en el Bachitter Natak, sir diya sirrar na diya (él dio su cabeza, no su carisma).
A lo largo del día, la cabeza y el cuerpo fueron colgados en el lugar de la ejecución, sin que nadie se atreviese a reclamar por ellos. A la noche hubo una tormenta. En medio de un clima neblinoso, Bhai Jetha toma la cabeza y la llevó a Chak Nanki, donde fue cremada, en una ceremonia marcada por la solemnidad que merecía el joven Guru. Un pequeño memorial fue construido en el lugar del crematorio. Tiempo después, se levantó un gurdwara, hoy conocido como Sis Ganj.
Bhai Lakhi Shah y su hijo tomaron el cuerpo, y lo pusieron en una carreta vacía, que había utilizado para llevar lima a la ciudad. Bajo la protección de la oscuridad, llevaron los restos del guru a una aldea cercana, Raisina. Como una cremación formal no pudo ser posible, Bhai Lakhi resolvió quemar su propia cabaña con el cuerpo y todas sus posesiones adentro. El Gurdwara Rakab Ganj señala el lugar en donde se realizó este intrépido acto.
He ahí un hombre santo, el cual no tenía ningún altercado con el estado, y que propagaba la fe pacíficamente. Un hombre de Dios que, a través de medios no violentos, resolvió defender los derechos de una parte de la población, aquella que vestía el janeou y exhibía un tilak.
Su vida fue tomada por el impulso irracional de un gobernante injusto, quien obligaba a la gente a la fuerza a cambiar de religión. Este sacrificio supremo, hecho voluntariamente, cuando para salvaguardar su vida él debía comprometer sus principios, es una clara demostración de la plena fe en la Voluntad de Dios. A su vez, es una mezcla clara de la superioridad de la fuerza moral sobre la física. Le ejecución de este hombre, quien representó el segundo Guru destinado a esa terrible suerte, tuvo consecuencias significantes.
Aunque no de una manera notoria, existió entre los Hindúes un sentimiento general de rabia y consternación ante la muerte del Guru, ya que éstos tomaron aquella ejecución como un sacrificio por su fe. Asimismo, muchos musulmanes expresaron su desacuerdo con la ejecución. Casi todo Punj